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Estoy cansada y poco inspirada para escribir pero anuncié una segunda parte con la crónica del fin de semana y voy a dejar al menos unas imágenes de ayer. Aunque mis fotos no son muy buenas espero que os gusten.

Domingo de enero, sol y temperatura primaveral. Lo aprovechamos dando un largo paseo por la ribera del río. Es un auténtico lujo tener este entorno al lado de casa.

 

 

 

Dicen que las huertas de esta zona del pueblo tienen la mejor tierra y la verdad es que se veía de lo más jugosa.

 

 

Bonito, verdad? Yo me siento afortunada.


Empezamos bien

Ha pasado la primera semana desde que volvimos a casa después de las navidades y estoy contenta porque, de momento, el 2011 nos está tratando muy bien. El regreso a la rutina siempre me cuesta un poco: echar de menos a la familia y amigos con quienes he estado, volver a encajar horarios, la nevera vacía y montañas de ropa por lavar… Pero también hay una parte que me gusta, especialmente si los días se presentan tan dulces como han sido estos.

Empezamos el lunes con visitas de seguimiento médico a Martina: rehabilitadora y fisioterapeuta. Las dos han visto muchos avances en el desarrollo motor de nuestra niña, que cada vez está más cerca de conseguir caminar sola. Mientras tanto utiliza su andador, girando y frenando con una soltura que no podíamos ni imaginar hace unos meses.

Como los tobillos se le siguen doblando mucho y cada vez quiere estar más tiempo de pie le van a poner unas pequeñas férulas ortopédicas que eviten cualquier deformación de la articulación y del resto del cuerpo. Todo se apoya ahí y es importante que desde el principio evitemos las malas posturas. No sabemos cuánto tiempo tendrá que llevarlas pero esperamos que siga evolucionando tan bien como hasta ahora y que sea una medida temporal. Lo importante en este momento es que se adapte bien a ellas y que le ayuden a sentirse más segura sobre sus piececitos.

 

Más cosas.

Aunque con el tema “ir a la piscina” todavía no he conseguido arrancar sí estoy cumpliendo con otro de mis buenos propósitos para este año: dedicarme más y mejor a aprender euskera. No he faltado a clase ni un solo día… y siempre con los deberes hechos!

El viernes costaba meterse en la escuela, la verdad, porque hacía un día precioso y templado. Pero conseguí vencer la tentación y entré en clase. Así la dejé cuando terminamos, bañada por el sol del mediodía.

 

Y luego sí, premio! Un vistazo al mar para recargar pilas y paseo por Donosti antes de volver a casa. Cada vez me gusta más esta ciudad.

El fin de semana también ha sido especial. Vinieron a visitarnos nuestras amigas U. y E. con su hijo de dos años. Hace pocos meses que han vuelto a sus raíces después de pasar una larga temporada viviendo en Barcelona, donde nos conocimos hace ya bastante tiempo. Ahora volvemos a encontrarnos y podemos vernos otra vez más seguido en un contexto tan diferente… Somos mamás y estamos instaladas en pueblos pequeños. El de ellas -precioso- aún más chiquitín que el nuestro!

Martina y H. se entendieron muy bien y jugaron a gusto todo el día, daba gusto verles.

Quería explicar más cosas pero este post ya se está haciendo demasiado largo. Quizás mañana vuelva con una segunda parte.

Que tengais un buen comienzo de semana!

 

Para pequeños urbanitas y futuros devoradores de asfalto

 

Via Smallestthings

 

 

Para fans del mundo rural y amantes de los animales

Vía Smallable

 

La idea de la serie Mamás que me inspiran es dedicar un post a mujeres que voy encontrando en mi camino como “bloguera” y explicar qué es lo que admiro de ellas: su estilo de vida, el trabajo que realizan o las reflexiones que me sugieren. Todas son fuente de inspiración para mí y detenerme en ellas supone también un acto de homenaje y agradecimiento.

número 3.

Se llama Luisa

Vive en Valencia

Es la mamá de Laia, que nació el 23 de abril del año pasado. Laia tiene dos mamás: Luisa y Núria.

 

Su blog es : www.mamaymama.blogspot.com

Me inspira…

…porque su blog y su experiencia ha sido de gran importancia para nuestro propio viaje hacia la maternidad. Empecé a leerlo cuando la amatxo y yo comenzábamos a pensar en la posibilidad de ser mamás. Lo primero era decidir: cómo, cuándo, quién. Con las cosas un poco más claras  había que arrancar, cruzar los dedos y ponerse en manos de la medicina y la burocracia. Por suerte teníamos algunas parejas amigas que nos llevaban la delantera en el proceso y pudimos machacarlas a preguntas. Pero las dudas y los miedos eran muchos así que buscábamos información como locas. Y así llegué hasta mamaymama.

Desde hace años Luisa es activista a favor de los derechos LGTB (Lesbianas Gays Transexuales y Bisexuales)  y actualmente lleva la coordinación del Col·lectiu Lambda. Tiene otro blog personal en el que recoge sus experiencias como militante pero en mamaymama, espacio compartido con Núria, el punto de vista es claramente personal. Aunque ambas facetas sean difíciles de separar.

 

Admiro la valentía de Luisa al compartir a través de su blog una experiencia tan intensa, estresante e íntima como es decidir ser madre buscando vías que no son las convencionales e iniciar junto con su pareja -que tampoco es la tradicional- un proceso de reproducción asistida.

En el camino aparecen elementos relacionados con lo emocional, lo médico, lo social, lo económico… Y de todo ello hablan en el blog. No se trata en absoluto de un deseo de exhibición narcisista sino más bien al contrario. Pretenden informar y facilitar las cosas a otras mujeres que estén en su situación para que no tengan que empezar desde cero.

Considero de gran valor los post en los que Luisa intenta explicar sus sentimientos como madre no gestante, algo tan escondido y difícil de compartir por falta de referentes. Pienso que no estaría mal que alguien se animara a recoger, nombrar y visibilizar estas experiencias.

La fuerza y la tenacidad de Luisa y Núria también son dignas de admiración. Hasta que llegó la pequeña Laia recorrieron un largo y complicado camino. Como dicen ellas, todo ocurrió después de un año y medio, seis intentos, un aborto y 13.000 euros. Finalmente, tras una fecundación in vitro, consiguieron el deseado embarazo.

El lado más “político” de Luisa incluye su gran capacidad de comunicar y facilitar la creación de redes de apoyo. Gracias a ella tuvimos acceso a información difícil de conseguir. De gran ayuda fue, por ejemplo, la Guía para trámites administrativos que facilita toda la burocracia que rodea al hecho de tener un bebé en una familia como la nuestra.

De cara a la sensibilización social es impresionante su trabajo como activista a favor de la visibilidad de la diversidad familiar. Una de las últimas iniciativas en este sentido que ha dado a conocer a través de su blog se llama Familiarízate y merece la pena echarle un vistazo.

 

 

Me dejo muchas cosas en el tintero (en el teclado?). Siempre que termino alguno de los post de esta serie me quedo con la sensación de que no les hago justicia del todo a mis “musas”.


Para terminar, lo que Luisa me respondió cuando le pedí que completara las siguientes frases:

LA MATERNIDAD ES… Teniendo en cuenta que la maternidad ha sido históricamente un hecho totalmente descartado socialmente para las mujeres lesbianas por la ausencia del hombre en sus vidas, cobra especial importancia para nosotras. En mi caso, que soy una mujer que supera (aunque por poco) los cuarenta, era algo que no contemplaba en mi proyecto de vida, había renunciado a ello. Pero todo cambia en el año 2005. La posibilidad de poder ofrecerle a mi hija/o los mismos derechos que el resto de niños/as y compartir plenamente la maternidad con mi mujer sin discriminaciones, incorpora en mis deseos el de ser madre y poder así hacer abuelos a mis padres y tíos a mis hermanos.

Ser madre es la experiencia más intensa y plena que he vivido, compartir la vida de mi hija me ha llenado de un amor impensable e imposible de explicar.

MIS HIJA ES UNA FUENTE DE INSPIRACIÓN … Mi hija Laia es ahora mismo la fuente de la que emana cada pensamiento, cada sentimiento y cada emoción que surge de mí.

UNA MAMÁ A QUIEN ADMIRO ES… Mi mayor fuente de inspiración es mi madre, una mujer con un gran deseo de ser abuela y que, desgraciadamente, no ha podido conocer a su nieta. Mi madre, como la mayoría de las madres de su generación, son mujeres con una gran capacidad de lucha que han tenido que vivir situaciones que seríamos incapaces de soportar en la actualidad.

Mi madre es una de esas mujeres que dedicó su vida a cuidar de los demás hasta su último aliento, y todo ello sin manuales, tutoriales, redes ni cursos, por pura intuición. Y aunque jamás llegaré a ser la matriarca que ella fue, intentaré ser para Laia la mejor madre como ella lo fue para mí.

Otras mamás que me inspiran sobre las que he escrito antes:

número 2. Nora

número 1. Lamima

Presentación de la serie

Color mostaza

Es amarillo? Color miel? Tirando a naranja? No sabría cómo llamarlo pero cada vez que lo veo algo hace “clic” en mi cabeza y me digo: ahí está! En interiores me gusta combinado con grises, blanco y negro o con un azul sucio.

A continuación, un recopilatorio:

 

Quién puede resistirse a esta maravilla de H. M. Eames?

 

Foto de jek in the box via Creature Comforts

 

Vía European Chic

 

En casa de la ilustradora Nina Blychert en Londres, via Dumbo

 

Aunque esté presente solo en pequeños detalles este color da carácter y luz a cualquier espacio.

De Orla Kiely

 

Vía sfgirlbybay

 

Foto del blog Design Mom

 

De Le dans la

 

Y en complementos de vestir añade color y calor a la ropa típicamente oscura del invierno.

 

En Oh Honey Honey Gift Guide

 

Obra de mi admirada Sandra Juto

 

Gorro de Ann Moore vía Las Teje y Maneje, aunque el color resulta aquí un poco más estridente que mi tonalidad mate ideal.

 

Color mostaza podría ser un nombre, no? Lo he bautizado así. Si alguien se anima a proponer otro que se ajuste mejor que lo diga ahora o calle para siempre.

 

Quirky Collective es una tienda on-line de ropa para niños y niñas entre 2 y 8 años que ofrece prendas seleccionadas entre un puñado de marcas como Shampoodle, Milibe Copenhagen, Marmar o Bobo Choses.

La palabra inglesa quirk puede traducirse como “singularidad, peculiaridad, rareza…” aquello que hace a cada persona diferente y única. Hablando de moda -también de moda infantil- eso significa ir más allá de las tendencias del momento y atreverse con prendas que se adapten a la personalidad y estilo de vida de cada uno. Es lo que pretende la selección que Michelle Marshall ofrece a través de Quirky Collective.

Del “estilo quirky” me gusta que sus prendas son cómodas y desenfadadas, con un toque divertido pero sobre una base sobria.  También el hecho de que  no vengan etiquetadas de antemano como “para  niños” o “para niñas”. 10 puntos a su favor! Si las tuvieran en mi talla…

 

Otra de las cosas que me hizo fijarme en Quirky Collective fue su modelo. Se llama Lola, tiene 6 años y es una de las dos hijas de la creadora de esta tienda. Su cuerpo delgado y larguilucho es tan parecido al de mi hija que me la imagino perfectamente vestida con cualquiera de estas cosas. Aunque Martina todavía no tiene dos años… Tendremos que esperar.

Cuando sea mayor a Lola le gustaría ser granjera y se muere por ponerse un traje de faralaes lleno de volantes, todo muy flamenco. Lo sé porque he leído la entrevista conjunta que les hicieron en Pirouette a madre e hija. La siguiente foto es de su blog.

Buen comienzo de semana y feliz vuelta al cole!