Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Personales’ Category

Diciembre ya, madre mía, el tiempo vuela. LLega fin de año y sin proponérmelo empiezo  a rellenar listas mentalmente con todas las cosas que quisiera hacer en 2011. No soy muy original, eso por adelantado. Espero que escribir este post me comprometa  un poco, a ver si consigo ir tachando elementos, no?

Ahí va una de mis posibles enumeraciones de buenos propósitos para el año que viene:

1.

Empezaremos con un clásico: hacer ejercicio. El único deporte que he conseguido practicar los últimos años con una cierta regularidad es nadar pero ahora no voy mucho, una vez a la semana con suerte. Me propongo ir a la piscina tres veces por semana (ala!) o por lo menos dos (vale).

Para motivarme intentaré recordar lo bien que me quedo después, la sensación de cansancio  físico y relax cuando me siento al final en el bordillo con los pies en el agua y me canto a mí misma Nadadora, la maravillosa canción de Family, ese grupo mítico.

Ah! Y también quiero salir en el Lilaton de marzo. Son cinco kms de carrera por Donosti, lo conseguiré?

2.

Aprender a coser. Supongo que algo se me ha pegado de esta fiebre por el do it yourself que tanto veo en otros blogs. Si mi abuela levantara la cabeza… Toda la vida negándome a aceptar sus enseñanzas y ahora estoy dispuesta a pagar por que alguien me explique cómo funciona una máquina de coser.

Seguro que aquí cerca tengo algún curso o  alguien dispuesto a ayudarme pero la última vez que estuvimos en Madrid pasamos por el local de Peseta y tengo que admitir que estoy pensando ir hasta allí para hacer al menos uno de sus talleres. El sitio es tan chulo, la gente tan maja… y después de cuatro horas aseguran que te haces con la máquina de coser!

No tengo intención a estas alturas de convertirme en diseñadora, lo que me encantaría es poder hacer cosas para la casa, reciclar ropa usada y también ser capaz de hacerle algún vestido simple  a M.

3.

Seguir adelante y mejorar el blog (a pesar de que a veces me pregunto si estoy loca dedicándole tanto tiempo): sacar mejores fotos, dedicarme más a responder comentarios y sobre todo poner en práctica las ideas que tengo, sacarlas de mi cabeza y llevarlas al ordenador.

4.

De cara a la próxima primavera, volver a intentar hacer una pequeña huerta en el jardín. Este año plantamos tomates y calabazas, por probar, porque no tenemos ni idea. De las tomateras solo fueron comestibles dos frutos, y las calabazas… mejor ni acordarse.

Esta es la prueba de que al menos algo salió de nuestro jardín y os juro que estaba riquísimo, eso sí. Yo creo que si nos empeñamos al menos conseguiremos ensaladas de producción propia, no? Ya os contaré.

5.

Organizarme de manera que consiga sacar más tiempo para estudiar euskera. Voy a clase e intento llevar los deberes hechos pero por mucho que me lo proponga no consigo dedicar nada de tiempo a estudiar más a fondo.

M. empieza a demostrar que conoce ciertas normas gramaticales y vocabulario mejor que yo y eso me preocupa un poco ; )

6.

Volver a Barcelona, estar con los amigos de allí. Si puede ser, para Sant Jordi (23 de abril).

7.

LLevar a la amatxo a algún sitio romántico y pasar un fin de semana juntas, solas y sin niña, algo que no hemos hecho desde que nació M. Me da igual que sea lejos o cerca con tal de que sea bonito y podamos dedicarnos atención exclusiva. Si pueden ser varios fines de semana, mejor. Y hasta unas pequeñas vacaciones.

8.

Dinamizar el grupo y la cuenta corriente de nuestro proyecto para ir a comer a Arzak. Desde hace un tiempo ponemos una pequeña cantidad fija todos los meses con la intención de darnos este homenaje, porque nos lo merecemos. Qué pasa? Que con esto de la crisis últimamente la cosa está  bastante parada y a este ritmo tendremos que dejar la iniciativa como legado a nuestra descendencia.

Otra dificultad -aunque esta la resolveremos sin problema, espero- es que entre el grupo de amigos que andamos en esto ha surgido una escisión que hemos planteado cambiar Arzak por el Mugaritz. Nos pondremos de acuerdo? Tradición o vanguardia? Conseguiremos que el 2011 sea el año de  esta reunión pantagruélica?

9.

Empezar a mover los engranajes necesarios para que M. pueda tener pronto un hermano o hermana.

10.

Encontrar un trabajo remunerado sería de gran ayuda para cumplir muchos de los propósitos anteriores.

Se aceptan sugerencias.

Read Full Post »

Por suerte ya han pasado el día de todos los santos y la parafernalia de Halloween, que no me gustan nada. En mi familia nunca ha habido costumbre de “celebrar” esa fecha y menos aún de llenar la casa con calabazas, fantasmas y demás accesorios.

Cuando estábamos en Barcelona nos reunimos algún que otro año por esta época con los amigos para hacer la castanyada. Y ahora que vivimos en un entorno rural el consumo de calabazas de las huertas familiares se multiplica por mil (riquísimas!). Pero el tema de Halloween me sugiere una importación yanqui como tantas otras.

Sin embargo también hay en los EEUU una tradición propia de este mes que, despojada de su significado religioso, encuentro preciosa: el día de acción de gracias. Creo que a menudo dedicamos más tiempo y energía a quejarnos por lo que no tenemos que a apreciar de manera consciente y agradecer todas aquellas cosas con las que sí contamos, materiales y no materiales.

Agradecer, a quién? En mi caso, no a un dios con barba que nos mira sentado sobre una nube. Me considero más bien una adepta al credo que publicó hace poco en su blog La letra escarlata. Fiel a una forma de espiritualidad donde tienen cabida el amor, la belleza, las diferencias o la no violencia. Y al cual yo añadiría la responsabilidad individual para buscar la felicidad.

Juntarnos con las personas que queremos para compartir con ellas los pedacitos de plenitud cotidiana, el cariño que nos une o los grandes momentos de gloria es algo que me gustaría poder hacer más a menudo.

Y he encontrado una herramienta perfecta para hacer llegar a los más pequeños este “espíritu”. Se trata del libro An awesome book of thanks! (Podría traducirse algo así como “Un impresionante libro de agradecimientos”)

80 páginas repletas de color, exuberantes ilustraciones y un texto que rezuma  inspiración y ternura. Qué más se puede pedir? Que sea accesible de manera gratuita en la red? Adjudicado! Se puede leer el libro completo on-line o comprarlo a partir del 18 de noviembre.

Su autor es el artista Dallas Clayton, quien ya en 2008 sorprendió con An awesome book!. Clayton es promotor de la Awesome World Foundation que tiene como objetivo incentivar la lectura entre los niños y niñas, ofrecerles instrumentos para soñar. Para ello se compromete a donar un libro por cada ejemplar que venda. Las donaciones se hacen a instituciones como hospitales, bibliotecas, escuelas o casas de acogida.

Impresionante, no? A mí me lo parece.

Read Full Post »

El post de hoy es un homenaje a todas nosotras, equilibristas de la vida, que seguimos adelante a pesar del terror que nos supone ese vacío que de vez en cuando se abre bajo nuestros pies. Seguimos adelante intentando lucir una sonrisa honesta, esperando que llegue el momento de precipitarse abajo, de conseguir atravesar la nada para llegar al otro lado, buscando un camino-por estrecho que sea- para llegar al objetivo final. Es el mundo de la equilibrista.

Como este es mi blog y hago en él lo que quiero ; ) dedico las siguientes imágenes a mi hermana, la madrina perfecta de M. Especialista en riesgos y aventuras tanto metafóricas como reales. Va por tí, Tata, felicidades!!

(Es un vídeo increíble. Dura 7 minutos y sus efectos beneficiosos se prolongan durante horas. No os lo perdáis. En pantalla completa, eh?)

Send it sistah ! from sébastien montaz-rosset on Vimeo.

Tata, por favor, esto no lo intentes, vale?

Read Full Post »

En la sesión de fisioterapia de hoy M. ha estado haciendo ejercicio montada en una de esas mini-motos que se desplazan pateando en el suelo. Seguro que las conocéis porque están bastante de moda, al menos en nuestro pueblo. En casa tenemos una muy pequeñita con la que M. puede empujar facilmente apoyando toda la planta de los pies.

La que tenían esta mañana en rehabilitación era unos centímetros más alta, lo suficiente para que ella notara la diferencia. LLegaba al suelo solo con la puntita de los pies y avanzaba despacio, perdiendo el equilibrio. Ha estado a punto de caerse varias veces y cada una de ellas a mí se me tensaba todo el cuerpo y tenía que contenerme para no correr a sujetarla (unas veces asisto a las sesiones y otras no, hago según me digan).

Al final, la niña no ha querido continuar con la moto. Después de bajarla, la fisio se ha sentado con ella y ha estado explicándole lo siguiente:

– “Sabes una cosa, M.? Cuando yo era pequeñita como tú me caía un montón de veces. Y no pasa nada. Luego te vuelves a levantar y sigues con lo que estabas haciendo. Tienes que perder el miedo a caerte”-

Las palabras estaban dirigidas a la niña pero también a mí, claro. Luego me ha dicho:

-“También sería bueno que vosotras (la amatxo y yo) no tengais tanto miedo a que se caiga. Tiene que caerse”-

Joe, vaya lección, y qué razón tiene.

Me he quedado el resto del día sin poder quitármelo de la cabeza. Hasta qué punto transmito a mi hija mis propios miedos? Qué parte de su fragilidad es real y cual está en mi mirada? Es la fuerza muscular determinante al 100%? Cómo le influyen la confianza o el temor que sentimos hacia ella quienes la queremos? Quién es más débil, ella o yo?

Dejo aquí la reflexión, para no olvidarla y, como siempre, para seguir avanzando. Gracias por escuchar.

Read Full Post »

Cuando el viernes fui a recoger a M. a la haur eskola una de las educadoras me explicó que la peque había pasado un mal día. Que había estado bastante triste, pidiendo que la cogieran en brazos y llorando cada dos por tres. También me dijo que había tenido un rifi-rafe con una de sus compañeras y que la otra le había mordido.

Atendí a mi hija que estaba encantada de verme y de que me la llevara a casa,  no le dí muchas vueltas a la conversación. Me parece normal que los críos se peleen entre ellos, que tengan compañeros que les gusten más y otros que les gusten menos, todo eso. Pero cuando por la tarde desnudé a M. para meterla en el baño casi me echo a llorar al ver las marcas que tenía en el brazo. Desde luego, aquello era un buen mordisco!

En esos momentos me invadieron de golpe un montón de sentimientos encontrados. Ante todo, las ganas de mimar y abrazar a mi chiquitina hasta el infinito. Pero luego también otras sensaciones que ya me rondaban de antes y que ante una situación así se pusieron en primer plano.

Dejamos a un lado el -políticamente incorrecto- deseo de venganza, vale?

Ya sé que esto son “cosas que pasan” a todos los críos. Pero M. es una niña físicamente más frágil que los otros de su edad, tiene menos fuerza muscular y dificultades para desplazarse y defender su espacio haciendo uso del cuerpo. Una parte de mí siempre tiene miedo de que le hagan daño, que le quiten los juguetes, que se caiga, que sufra y se sienta frustrada. Esa mamá quisiera hacer todo lo que esté en su mano para ser un escudo entre la peque y un mundo demasiado agresivo.

Otra parte de mí sabe a ciencia cierta que sobreprotegerla es una mala solución que puede impedir que M. busque, encuentre y desarrolle los recursos que ella tiene, que son muchos. El lenguaje, la capacidad de comunicarse, la expresividad. Y también el ritmo y el sentido musical. Estos son los que más me fascinan en estos momentos.

Además de una mamá temerosa también puedo ser una mamá confiada. Me ha costado colocarme en este punto pero creo plenamente en las capacidades de mi hija. Sé que ella encontrará su manera de llegar allí donde desee y nosotras haremos todo lo posible para ayudarla. Lo más difícil es cuando para permitirle crecer y avanzar en su camino tienes que retirarte. Dejar que se mida con los otros niños para que pueda conocer los límites de su cuerpo y desplegar otras estrategias a la hora de defender su territorio.

Encontrar la justa medida, esa es la cuestión. Colocarnos en un punto tal que ella sepa que siempre estaremos allí pero que le deje espacio suficiente como para llegar a no necesitarnos en muchos sentidos.

En esas estamos.

Feliz domingo y buen comienzo de semana!

Read Full Post »

Ayer por la tarde estábamos en la plaza cuando el hijo de una amiga se acercó a su mamá y le preguntó: “eta aitatxo? (y papá?)”. El crío en cuestión tiene poco más de tres años y nuestra amiga decidió lanzarse a la aventura de la maternidad sin tener pareja. No diría que es una “madre sola” ya que cuenta con mucho apoyo de su familia y amigos. Pero lo que importa aquí es que su hijo ha empezado a hacer preguntas.

“No tienes papá pero tienes una mamá que te quiere mucho, mucho, mucho”. Fue la respuesta. Y luego le explicó cómo le había llevado en la barriga y lo mucho que deseaba estar con él. Todo esto en menos de tres minutos, en plena calle y rodeados del jolgorio de una tarde en la plaza.

Así llegarán las preguntas de M. también. De repente, sin avisar. Y tendremos que estar preparadas para dedicarles toda la atención que merecen y resolver sus dudas. Aún falta tiempo para eso, ya sé. Pero después de lo de ayer y de ver que nuestra hija, con año y medio, charla como una cotorra y entiende más de lo que parece, no me atrevo a calcular a qué distancia estamos de esas preguntas.

Iremos atendiéndolas cada vez que surjan, según la necesidad de saber que tenga ella y en la medida que sea capaz de comprender. Antes de que naciera le dimos muchas vueltas al tema y por suerte también tenemos con quién compartir una experiencia tan importante.

Habría mucho que decir sobre este tema. De momento, sin necesidad de explicaciones con palabras, ya vamos construyendo cada día respuestas para nuestra pequeña M.

Homestead by Beauchamping

Read Full Post »

A propósito del tema “vivir en un pueblo siendo una urbanita” Sara escribió un comentario el otro día que me gustaría rescatar como excusa para el post de hoy. Entre otras cosas me preguntaba: ¿cómo han recibido los vecinos a la nueva familia?

Entiendo que cuando habla de una familia como la nuestra se refiere a una en la que no hay ningún papá sino dos mamás que somos pareja y compartimos la crianza de nuestra hija. Desde que llegamos aquí (y antes también) hemos estado fuera del armario en todos los ámbitos: en las tiendas, en el ambulatorio, la guardería… Estamos contentas de cómo nos han acogido en el pueblo, nadie nos ha puesto en cuestión como familia -al menos no delante de nosotras-. Hay mucho respeto y también cariño, tanto por parte de familiares y amigos que viven aquí como de personas a quienes conocemos desde hace poco tiempo. Por nuestra  experiencia de este año pienso que el ambiente es en general abierto en este sentido y aunque somos la única pareja con hijos -que yo sepa- sí que hay otras del mismo sexo, gente del pueblo que son referentes de modelos de relación diferentes a lo habitual.

Comparto muchas cosas con otras mamás lesbianas y por eso sigo a algunas de ellas en sus blogs. Por ejemplo a Núria y Luisa, que me han ayudado en infinidad de detalles prácticos; o a Lex y Lena, valientes mamás de 4 criaturas.

Me parece importante de todas formas añadir algunas cosas. No solo somos una familia homoparental. Nuestra hija tiene algunas dificultades debido a la debilidad de sus músculos y por este motivo también me siento identificada con personas que se encuentran en situaciones similares. Familias que luchan por sus hijos con discapacidad o con necesidades especiales, niños y niñas diferentes y que requieren atenciones específicas. En la blogosfera leo, entre otros, al papá de Javier, tan tierno y fuerte a la vez.

Estos dos factores nos definen como familia. Pero hay muchos otros que nos hacen ser como somos y vernos reflejadas en otras. Por ejemplo:

– Familias en las que sus miembros utilizan más de una lengua para comunicarse y en las que el referente cultural es diverso.

– Madres que se han trasladado de territorio y han formado su familia en lugares diferentes al suyo y tratan de adaptarse y disfrutar de los cambios, como una mamá española en Alemania. Me río muchísimo con su blog.

– Familias para quienes la belleza forma parte de las cosas importantes de la vida. Algunos de mis referentes on-line? La artista portuguesa autora de este blog, o el precioso Tollipop que escribe  Kirsten desde Las Vegas.

Muchas cosas… Ya nos conocéis un poquito más.

Read Full Post »

Older Posts »